Un dia saliste de las manos de Dios y el mal en el mundo se encargó de distorsionar la obra perfecta de Dios, tu. Pero Dios no olvida (Isaias 49, 14-16) y te invita a dejarlo entrar en tu vida. El no te obliga, sin embargo te lo pide todos los dias de diferentes formas y ésta puede ser una ocasión para ello. (Apocalipsis 3,20) "Mira que estoy a la puerta y llamo el que oye mi voz y abre la puerta entraré en su casa y cenaré con El". Si sientes que a veces te faltan fuerzas para seguir en este mundo en Jesucristo puedes hayar descanso, todos lo podemos encontrar, tú tambien puedes (Mateo 11, 28 "Vengan a mi los que están cansados de sus cargas y sus trabajos y yo los haré descansar, esta es tu oportunidad de recibirlo en tu corazón no la dejes pasar, si necesitas ayuda utiliza este medio y te comunicas conmigo, como sacerdote ortodoxo estare dispuesto a ayudarte en la medida en que lo permitas.
Hay un tiempo para todo Y un momento Hay un tiempo para todo y un momento bajo el cielo para hacer cada cosa: hay un tiempo de nacer y otro de morir; un tiempo para plantar y un tiempo para cosechar. Un tiempo de dar muerte, y otro para sanar; un tiempo de destruir y un tiempo para construir. Un tiempo para llorar y otro para reír; un tiempo para los lamentos y un tiempo para las danzas.
Un tiempo de esparcir piedras y otro para recogerlas; un tiempo de abrazarse y otro para separarse. Un tiempo para ganar y otro para perder; un tiempo de callar y otro de hablar. Un tiempo para amar y otro para odiar; un tiempo para la guerra y un tiempo para la paz...
Se encontraba un mendigo en una esquina pidiendo limosna cuando a lo lejos divisó al Rey, al verlo pensó: allá viene el rey, seguro que si me ve así me dará una limosna, pero para sorpresa del mendigo cuando llego el rey este se arrodillo y le tendió la mano, el mendigo mal humorado saco la peor moneda, la mas dañada, la de menos valor y a regañadientes se la entregó al rey, el rey se fue y el mendigo marchó a su casa maldiciendo por el camino, al llegar a su morada vació la bolsa de monedas encontrándose con que la peor moneda, la mas dañada, la de menos valor estaba convertida en oro, viendo esto dijo que bruto soy porque no entregue todas mis monedas al rey.
Cierto preso al que un día se le cumplió su condena y al llegar a la puerta le preguntó el guardián: ¿usted quién es? Como lo dudó, el guardia lo devolvió a su celda, meses después volvió al guardia y ya había pensado qué decir cuando le preguntaran quién era, al llegar de nuevo le preguntaron ¿quién es usted? a lo cual respondió como había decidido hacerlo: "Yo soy Pedro", el guardia lo devolvió y este se preguntaba por qué me habrá de vuelto, pasó el tiempo y cada día este preso meditaba sobre la pregunta, hasta llegar a una respuesta que satisficiera al guardia, al llegar a la puerta cuando el guardia le pregunto ¿quién es usted? Este respondió con mucha seguridad, “yo soy un ser único, con capacidades y cualidades para triunfar en la vida, pero también con limitaciones que debo reconocer y corregir en la medida de mis posibilidades”, efectivamente el guardia quedó satisfecho y le dio la libertad, pensó que estaba preparado para ella. El guardia comprendió que así estuviera en las calles no sería libre si no sabía quien era.